EL MANANTIAL DE ISRAEL DE JAMES MICHENER PDF

Arashiramar He was most known for his roles in urban westerns and action pictures. The development discussed in this paper is limited to a two-dimensional Cartesian grid-conforming solid. The remaining 10 chapters deal with specific types of calorimetry. In the first hour, the redistribution is very low and at this time although IAMP is proposed for the study of regional blood flow, it does not exactly determine the flow but rather mirrors cell activity [fr. A novel class of chemicals that react with abasic sites in DNA and specifically kill B cell cancers.

Author:Digar Balar
Country:Saint Kitts and Nevis
Language:English (Spanish)
Genre:Personal Growth
Published (Last):8 June 2007
Pages:77
PDF File Size:4.25 Mb
ePub File Size:8.25 Mb
ISBN:552-7-16734-153-5
Downloads:46912
Price:Free* [*Free Regsitration Required]
Uploader:Daill



Depsito legal: B. Sus personajes y escenarios son imaginarios, salvo cuando se indica lo contrario. El rab Akiba fue un hombre real que muri, segn se describe, en el ao de la Era Cristiana. Todas las citas a l atribuidas pueden ser perfectamente verificadas. El rey David y Abishag, Herodes el Grande y su familia, el general Petronio, el emperador Vespasiano, el general Josephus y el doctor Maimnides, fueron asimismo personas reales y todas las citas atribuidas a ellos son igualmente verificables.

Akko, Zefat y Tiberades hoy Tabarich son lugares que existen en la Galilea y las descripciones que se hacen en la novela de esas ciudades se ajustan fielmente a la realidad, pero Makor, su ubicacin, su historia y la excavacin, son enteramente imaginarias. El Tell de Makor, en la ubicacin de la Galilea Occidental, segn fue visto por los arquelogos en la maana del domingo 3 de mayo de , mientras se hallaban en el olivar, sito al Sur.

Por la apariencia visual del Tell nada poda deducirse en lo referente a su gnesis, construccin o historia, como no fuera que la superficie uniformemente lisa de la falda o declive pareca sugerir que en algn momento del ao a.

En cuanto a la ligera prominencia que se observa cerca del extremo oriental del montculo, podra indicar que all existi alguna vez un edificio de cierto tamao. El martes, el carguero pas por el Estrecho de Gibraltar y por espacio de cinco das avanz hacia el Este por el Mediterrneo, de manera que en la noche del sbado el camarero advirti al Dr.

Cullinane: Si desea ver temprano la Tierra Santa, deber levantarse un poco antes del amanecer. En efecto, unos minutos antes de amanecer, el Dr. Cullinane sali a cubierta mientras las estrellas lucan an en el cielo, pero cuando la luna baj hacia la popa del barco, el sol comenz a elevarse por la proa y la corona de estrellas que se cerna sobre Israel emiti sus ltimos parpadeos y se esfum.

La lnea de la costa apareci entonces y Cullinane vio tres cosas que conoca: a la izquierda, la blanca mezquita musulmana de Akko; en el centro, la cpula dorada del templo Bahai; y a la derecha, en la cima de una colina, los muros color marrn de los carmelitas catlicos. Tenan que ser judos dijo en voz alta a pesar de estar solo. Todo el mundo les ha negado la libertad religiosa, pero ellos se la otorgan a todos. Le pareci que se podra ser un buen lema para el nuevo Estado, pero conforme el barco fue acercndose a tierra, pens: Me sentira ms como un viajero a Israel, si me permitiesen ver una buena sinagoga.

Pero la religin juda era una cosa cerrada, interna, un sistema para organizar la vida ms que para construir edificios, y no haba ni una sola estructura religiosa juda a la vista. Hasta en el muelle le fue postergada su presentacin al Estado judo, ya que el primer hombre a quien reconoci era un rabe risueo y bien parecido, vestido a la europea, que le grit en ingls: Bienvenido! Todo est listo! Y el Dr. Cullinane, del Museo Bblico de Chicago, se tranquiliz.

Durante aos haba soado con excavar uno de los silenciosos montculos de Tierra Santa, y hasta descubrir all quiz nuevas revelaciones de la historia del hombre y sus dioses. Y mientras esperaba que el carguero amarrase al muelle, lanz una mirada a travs de la baha, hacia Akko esa joya de puerto, donde haba comenzado una parte tan importante de la historia en la que estaba a punto de hurgar. Los fenicios, griegos, romanos, rabes y finalmente Ricardo Corazn de Len y sus Cruzados, haban llegado a esa baha en busca de gloria y seguir sus pasos era, para un arquelogo como Cullinane, todo un privilegio.

No bien present los documentos para la enorme cantidad de equipo que ahora estaba en la bodega del carguero: libros, materiales qumicos, el equipo fotogrfico, la diminuta locomotora Diesel y el millar de cosas que jams se le ocurriran a un lego, baj corriendo por la planchada y abraz a Tabari, que le inform: Las cosas no podan andar mejor.

La Dra. Bar-El llegar en seguida. Los otros norteamericanos ya estn acomodados y el fotgrafo llega por avin de Londres esta tarde. El tiempo ha sido bueno? Era un hombre delgado, alto, entrado ya en la cuarentena, catlico, irlands, educado en las Universidades de Harvard y Grenoble; tena experiencia en excavaciones por haberlas realizado en Arizona, Egipto y la zona al sur de Jerusaln.

Hablaba el hebreo, un poco de rabe y francs. Era el tipo del nuevo erudito, slidamente preparado y muy poco dado a la frivolidad. Esplndido respondi el rabe, que hablaba con la fluida facilidad de quien era hijo del extinto sir Tewfik Tabari, O. Haba enviado a su hijo a Oxford, con la esperanza de que seguira como l la carrera del servicio civil, pero el muchacho, desde el primer momento, revel su entusiasmo por el trabajo de excavaciones de su to Mahmoud, y sus profesores en Oxford le convirtieron en un arquelogo cientfico excelente.

En el invierno de , cuando los judos amenazaron apoderarse de Palestina, despojando a los rabes, el joven Jemail, que entonces contaba veintids aos, medit largamente lo que deba hacer. Y termin por permanecer en Akko y luchar vigorosamente contra los judos. Despus, cuando su improvisado y desorganizado ejrcito fue aplastado, anunci que no buscara asilo en Egipto o Siria.

Se quedara en Israel, donde haba vivido siempre, y trabajara con los judos para reconstruir el pas desgarrado por la guerra. El resultado de tan audaz decisin fue que se convirti en una figura popular y casi el nico rabe capacitado para las numerosas excavaciones arqueolgicas que proliferaban por todo el pas.

Mientras los dos amigos hablaban, un jeep lleg velozmente y se detuvo en seco ante la Aduana. Su conductora, una joven menuda, de treinta y tantos aos, salt del vehculo, pas corriendo ante el guarda que la mir murmurando una protesta y de un salto se arroj en brazos de Cullinane, a quien bes ruidosamente.

Shalom, John! Era la doctora Vered Bar-El, la ms destacada experta de Israel en la datacin de las piezas de alfarera antigua y sin su ayuda el doctor Cullinane no podra triunfar, pues la vivaracha joven posea la excepcional capacidad de retener en su memoria los innumerables informes cientficos emitidos durante el siglo XX, de tal modo que, cada vez que alguien como Cullinane o Tabari le entregaba un fragmento de alfarera, de unos cuantos miles de aos de antigedad, ella no tena ms que estudiarlo un momento y encontrar, en su memoria, piezas similares halladas en Egipto, Jeric o Beit Mirsim.

Arquelogos de cinco pases la llamaban el calendario viviente y lo notable de su trabajo era que, cuando no le era posible datar la pieza, lo confesaba con entera franqueza.

Era menudita, hermosa, con dos grandes y brillantes ojos y alegre a la vez que simptica. Deje todo donde est, John dijo. He trado conmigo dos hombres de nuestro personal que montarn guardia hasta que todo haya sido cargado. Ahora, vmonos directamente a la excavacin. Tengo verdadera hambre de empezar!

Se dirigieron al jeep, y con la doctora al volante, poco despus tomaron el camino clsico a Damasco, la capital de Siria, que durante unos cinco mil aos haba sido y segua siendo la principal arteria por la cual pasaban las contribuciones de Asia rumbo a Venecia y Gnova.

Mientras el jeep avanzaba velozmente, los dos discutieron la excavacin a punto de iniciarse y las asignaciones de trabajo que ya haban sido convenidas.

El fotgrafo que viene de Londres es un maestro asegur Cullinane a sus dos colegas. En Jeric realiz un trabajo notable. Y nuestro arquitecto es de lo mejor. Universidad de Pennsylvania. No he visto ningn dibujo hecho por la muchacha que ustedes han elegido como dibujante.

Es capaz? Yigael Yadin la consider suficientemente capaz para trabajar con l en Hazor respondi la doctora Bar-El. Ah, es sa! Cmo pudieron conseguirla? Estamos adiestrando algunos grandes artistas en este pas respondi la grcil experta y Cullinane pens: He de recordar que debo halagar la vanidad nacional de los judos. Y en voz alta agreg: Si tenemos la joven que trabaj con Yadin n Hazor, somos afortunados. Lo somos dijo la doctora defensivamente. Callaron todos mientras el jeep se acercaba al punto del camino desde donde sera posible ver por primera vez el montculo que deban excavar.

Cullinane se inclin hacia adelante, tenso de emocin. Al norte aparecieron unas macizas colinas y hacia el sur vio que comenzaban a alzarse otras similares, formndose entre ambas sierras un valle. La doctora Bar-El tom bruscamente una curva, enderez el jeep y prosigui la marcha unos minutos.

Y por fin, ante ellos, apareci el misterioso montculo. Era Makor, un rido montculo elptico, que se alzaba al pie de una estribacin protuberante. Resulta difcil creer que fuese real, pues posea dos extraas caractersticas: su cima era una planicie perfectamente lisa y los flancos visibles del montculo formaban perfectos declives de tierra. Cada uno de ellos era un glacis a un ngulo de No tena nada de natural. Era como una fortaleza sin muros y esa impresin se intensifica al ver la dura estribacin rocosa que se elevaba al fondo y las abruptas montaas cuyos picos se recortaban en el azul del cielo.

El montculo era, as, el punto terminal de una cadena de fortificaciones, el ms bajo de cuatro peldaos descendentes, y perfectamente colocado, tanto para su propia proteccin como para defender el importante camino que pasaba a sus pies. Su nombre completo era Tell Makor, lo que significa que los ciudadanos de la zona saban que no era un montculo natural, sino los residuos pacientemente acumulados de una comunidad tras otra, cada una establecida sobre las ruinas de su predecesora desde los tiempos ms remotos de la historia.

Desde la pelada roca sobre la cual se haba construido la primera comunidad de Makor, hasta la cima cubierta de pasto, mediaba una distancia de alrededor de 21 metros, integrados por ladrillos derruidos, paredes de piedra derrumbadas, rotas torres, trozos de pedernal prehistrico y, lo que era ms valioso que todo, los fragmentos de alfarera que, una vez debidamente lavados e inspeccionados por la doctora Bar-El, contaran la historia de aquel solemne y sin embargo excitante lugar.

Hemos elegido el mejor Tell de todo el pas dijo el doctor Cullinane a su equipo. Sac de su portafolios los mapas preliminares trazados en base a las fotografas areas tomadas y, en ese momento, los tres arquelogos experimentaron la sensacin de que su voluntad era impuesta al montculo y que lograra, finalmente, arrancarle de sus ms recnditos escondites, los restos de existencias vitales del remoto pasado. Ayer, Tell Makor haba sido un hermoso montculo elptico que dorma a la vera del camino de Akko a Damasco; hoy, era un objetivo, cuidadosamente parcelado, en el cual no se dara un solo golpe de pico a la ventura.

Comparemos con el mapa de Palestina sugiri Cullinane, y Tabari desenroll una seccin de ese hermoso mapa hecho aos atrs por ingenieros britnicos. Sobre l los dos hombres realizaron algunos clculos de la ubicacin de Tell Makor, para que otros arquelogos diseminados por todo el mundo pudieran identificar el montculo con exactitud.

En adelante, el lugar de la excavacin llevara una cifra identificadora: Los primeros cuatro nmeros indicaban la orientacin este-oeste, y los ltimos cuatro la norte-sur.

Cuando los excavadores hubiesen penetrado las capas superpuestas de tierra, una por una, el mundo podra decir, con cierta exactitud, qu habra ocurrido en el montculo.

Y era la meticulosa reproduccin de esa historia la que ocupara a John Cullinane y su equipo de expertos en los aos siguientes.

Dej a un lado los mapas y baj de un salto al camino. A grandes zancadas escal el escarpado glacis y finalmente alcanz la planicie superior que meda unas doscientas yardas de largo por ciento treinta de ancho.

En algn lugar de ese montculo sus hombres comenzaran a excavar y hasta cierto desagradable punto, el xito o fracaso de los primeros aos dependera de su visin en elegir los puntos a excavar. Est decidiendo dnde excavaremos? Cullinane esper que llegase la doctora Bar-El y entonces dijo: Me inclino a favor del noroeste del montculo, porque as podremos descargar la tierra de la excavacin all.

Seal al borde septentrional de la planicie, desde el cual los arquelogos podan mirar hacia abajo, algo que no era visible desde el camino: un escarpado barranco cuyas paredes, como las de los acantilados, haban protegido siempre a Makor contra los ejrcitos que trataban de sitiarlo por el norte. El barranco era lo suficientemente profundo como para absorber fcilmente todos los escombros del montculo entero, si se encontraba algn millonario dispuesto a facilitar el dinero suficiente para excavarlo enteramente, hasta el nivel del terreno circundante.

La excavacin de Makor, segn los planos de Cullinane, demandara diez aos de trabajo, a un costo de Haba comprobado que los millonarios que financian las excavaciones arqueolgicas pueden ser candidatos a donar fondos adicionales si se consigue mantener su inters durante todo el primer ao, mientras que guardan rpidamente sus libretas de cheques si no se producen hallazgos de cierta importancia.

Por lo tanto, era imperioso que l ubicase sus trincheras de prueba en los lugares exactos, puesto que an despus de que pasara diez aos descubriendo niveles seleccionados, sus hombres slo habran excavado menos del quince por ciento del montculo.

Esperaba hallar all los restos de unas veinte capas distintas de civilizacin. Para ir eliminando una tras otra, cientficamente, todas esas capas, hasta no dejar ms que el permetro original de tierra, se necesitaran unos cincuenta aos. Y pens: Lo que haremos es excavar dos trincheras exploratorias que lleguen hasta la ltima capa.

A MODERN LOVE STORY JOLYN PALLIATA PDF

EL MANANTIAL DE ISRAEL DE JAMES MICHENER PDF

.

LEXMARK X342N MANUAL PDF

El manantial de Israel, James Michener - ¿De qué trata? Resumen

.

BRASSARD FUNDAMENTALS OF ALGORITHMS PDF

El manantial de Israel,

.

TASBEHA PDF

el manantial de israel michener

.

Related Articles